viernes, 10 de junio de 2011

Mal tiempo para el gobierno

Una mala semana ha tenido el gobierno de Piñera, luego de la evaluación que mostrara la encuesta de Adimark, la aprobación del gobierno ha caído a mínimos históricos desde el retorno a la democracia.
Un hecho relevante en esta encuesta, es que la desaprobación del gobierno y del presidente van de la mano, algo que no se había dado durante el gobierno de Bachelet. En el gobierno anterior, la aprobación/desaprobación del gobierno y la presidenta iban por caminos separados, lo que puede explicar de alguna forma la alta aprobación que tenía la Jefa de Estado al terminar su mandato. Piñera en su intento de abarcarlo todo, ha dado señales inequívocas que sólo él es el gobierno y la ciudadanía lo ha reconocido. Bachelet hábilmente se distanció del gobierno –incluso de la Concertación misma- quedando como una figura más allá del bien y el mal, y en consecuencia su gabinete servía como un colchón para aplacar las críticas y ante el primer problema no dudó en hacer cambios ministeriales.
Si bien Chile cuenta con un sistema presidencial en que el presidente por antonomasia encarna al gobierno, durante los gobiernos de la Concertación los presidentes supieron desligar simbólicamente la comprensión de lo que es el gobierno y la figura presidencial, aun cuando seguían siendo jefes de gobierno. Y esto también obra y gracia de que los presidentes contaban dentro de su gabinete con una figura de peso político, quien ordenaba y dirigía al gabinete y además era capaz de “poner el pecho a las balas” para defender al presidente. Esta relación presidente-ministro se puede entender perfectamente durante el gobierno del presidente Lagos quien contaba con un ministro fuerte como Insulza. Para el caso de Piñera quien su propia personalidad no le deja delegar responsabilidades, no ha dejado que surja un ministro que tome las riendas del gobierno, el ministro Hinzpeter no ha sabido ordenar al gabinete y más se ha quedado en su rol de ministro del interior resguardando la seguridad que de jefe del Gabinete.
Es este acento en la seguridad y no en la política que realmente ha hecho que el gobierno se tambalee y no entienda las movilizaciones ciudadanas que se han producido.
De alguna forma, la manera de afrontar los conflictos sociales del gobierno, ha demostrado una falta de tacto, pero lo que es más llamativo, una falta de comprensión del por qué de las personas, qué es lo que los lleva a reclamar. En definitiva el gobierno no entiende o no quiere entender para dónde se está moviendo la sociedad y esta incomprensión está haciendo que el gobierno quede paralizado y sin espacios de movimiento.
Habrá que esperar que depara para el gobierno el segundo semestre, si es que llega a manejar la agenda política o es que el primer gobierno democrático de derecha se termina desgarrando por peleas internas o por pura ceguera de parte del mismo.

1 comentario:

  1. Si el próximo semestre el gobierno sigue en picada, habrá que sumar otro factor: La nuevas masivas demandas sociales; el rechazo a hidroaysen es una de estas.

    Felipe Schlack

    ResponderEliminar